Pagina para Compartir Amistad, Conocer diferentes Culturas y Paises Socializar con amigos del mundo y compartir temas
domingo, 25 de diciembre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
miércoles, 16 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
jueves, 27 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
domingo, 9 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
miércoles, 5 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
lunes, 26 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Matanza de niños en los años de la violencia armada
Sábado, Noviembre 13th, 2010
Posted by Johan Espinal
La semana pasada se dio inicio el juicio de los autores materiales e intelectuales de la matanza de 69 campesinos de la Comunidad Campesina de Accomarca. Los militares involucrados estuvieron al mando del Sub-Teniente Telmo Hurtado alias “Carnicero de los Andes” próximo a ser extraditado de los Estados Unidos.
Este post sin embargo aborda el tema de los niños que se vieron penosamente afectados en estos sucesos sanguinarios a causa del conflicto interno de nuestro país. Resumo el trabajo recogido por la Comisión de la Verdad y Reconciliación y abordado en el presente trabajo:
“El niño enlaza el pasado con el futuro”
Oswald Spengler
Conflicto Armado Interno
Durante los años de 1980 al 2000, el Perú sufrió un periodo de violencia y conflictos entre agentes subversivos (Sendero Luminoso, MRTA) y el Estado Peruano.
Los indígenas andinos, sobretodo campesinos (56%) quechua-hablantes(75%), pobres (68%) de zonas rurales (79%) fueron víctimas directas de estos enfrentamientos. Se estima, según el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, que fallecieron cerca de 70,000 personas.
El Estado Peruano, visto en la necesidad de parar la ola de atentados y crímenes que empezaron a surgir, organizó grupos de efectivos policiales que salvaguarden las zonas donde estaba los grupos terroristas.
Las estadísticas registradas en la base de datos de la CVR reflejan que del total de personas muertas durante el período de conflicto armado, el 12.06% corresponde a menores de 18 años de edad. De ellos, el 42.20% son ejecuciones realizadas por el Estado.
Las Ejecuciones
La mayoría de ejecuciones se dieron durante los años de 1983 – 1985, 1987 y 1989-1992, presentándose con mayor intensidad en las provincias de Huanta, La Mar, Huamanga y Cangallo en el departamento de Ayacucho; La Convención, en el de Cusco; Huancavelica, en el departamento del mismo nombre; y Leoncio Prado en el de Huánuco.
Testimonios
“Matados a balazos, a cuchillazos, torturados. Y media hora más adentro es Alto San Pedro, asesinaron unas siete personas. Ahí murió mi mamá, mi prima, más mis sobrinitos que son muy bebés. Que no, que no podrían haberle pasado a ellos. Fue cuchillazos, fue cortado con hacha, lo zarandearon con fall, así este lo tiraron ráfagas. Cuando ya no morían le cortaron con hacha, todo así murió.”
Así, se fueron dando muchos asesinatos, con el fin de no dejar huella por las torturas y maltratos hacia quienes se creía que eran terroristas, para que luego no denuncien por delitos cometidos. En tal sentido, no sólo es una lucha contra la subversión, sino también era un deseo de encubrir sus propios crímenes.
“Lo asesinan a ella y sus hijos, porque decían que si lo asesinan sólo a Irma sus hijos se iban a vengar; entonces dijeron que de raíz que todito se corte…”
Fuerzas Armadas
Los militares encargados de cuidar las zonas peligrosas (donde se había asentado Sendero Luminoso) no confiaban en nadie, ni siquiera en los niños, con la justificación de que desde corta edad ya eran reclutados para atentar contra ellos. Es decir, no les importaba asesinar a quienes eran inocentes y menos aún a niños. Esto se deja entrever con las declaraciones de Telmo Hurtado, quien dio una entrevista informal en el cuartel BIM 51 Los Cabitos, a la Comisión para investigar las matanzas de Accomarca:
“La mayoría es gente que actúa en contra de nosotros, por la ideología que lleva ya es muy difícil de volverlos a captar…como le dije, yo he tomado la determinación de eliminarlos… ellos utilizan todos los medios… utilizan niños, mujeres, ancianos, cualquier ardid que tengan ellos para salir a favor de ellos. Uno no puede confiar de una mujer, un anciano o un niño, en estos momentos que estamos viviendo… los comienzan a adoctrinar desde los dos años, tres años, cuatro años, …los llevan por distintos sitios. Según mi decisión que yo he tomado, yo la considero correcta. Nosotros tenemos que realizar esas cosas por ustedes.”
“El hecho que un padre vea morir a su hijo, para que éste declare si era “terruco” o no, era algo muy común dentro de su lógica belicista…”
Por la serie de testimonios y declaraciones otorgados por los sobrevivientes, se evidencia que tanto los miembros del orden y las organizaciones subversivas ingresaban a los poblados a atacar y ejecutarlos como represalia por las diferentes emboscadas o ataques que se producían de ambos miembros, llegando a ser los pobladores los más afectados porque recibían maltrato de ambas partes.
…Lo asesinan a ella y sus hijos, porque decían que si lo asesinan sólo a Irma sus hijos se iban a vengar; entonces dijeron que de raíz que todito se corte…”
“Después el ejército volvió a entrar con una meta aniquilar a todos sea anciano, mujer, niño. O sea, no les interesaba nada, ellos pensaban que todos eran malos elementos… Esa patrulla del ejército detuvo a mucha gente dándole muerte en este instante”.
“… fuimos con el Fiscal y una patrulla, para verificar lo que ellos denunciaban que habían enterrado, quemados con petróleo a niños y ancianos. Y en efecto, fuimos a Chilcahuayjo… niños calcinados, ancianos, dieciocho cadáveres, calcinados totalmente… Y eso fue obra del ejército”.
También hubo casos de ejecuciones selectivas hacia menores de edad, quienes tenían algún tipo de relación con grupos subversivos.
“...se llevaron a otro muchacho llamado Miguel que decían que era terruco, de 17 años, y lo botaron al río Llungullo, sin brazo, sin piernas, no tenía lengua, no tenía una oreja, y estaba cortado por toda la cara, se veía sus dientes, los dedos gordos no tenía...”
En total, 25 niños y 5 adultos fueron encontrados en las excavasiones realizadas desde el 14 al 20 de diciembre en la provincia peruana de Umasi. Pese a los años de entierros, los cadáveres se encontraron en un estado que permite evidenciar los maltratos sufridos por los menores. La República – 2009
Torturas
Según los datos de la Comisión de la Verdad y La Reconciliación, el número de torturas realizadas por agentes estatales fue mayor a las realizadas por Sendero Luminoso. Esto se dio, por las numerosas detenciones a niños y adolescentes, quienes fueron torturados para autoinculparse y finalmente ser detenidos. Incluso, a los padres hacían ver cómo sus hijos eran torturados para que finalmente se declaren culpables, admitir su participación en acciones terroristas u otorgar cualquier clase de información que ellos requerían, de manera que los niños fueron utilizados como objeto de manipulación.
A muchos de los menores se les hacía cavar “su propia tumba” para luego esperar a que fueran ejecutados. Lo más indignante del hecho es que todo ello había sido perpetrado por adultos en contra de niños que no tenían como defenderse. Por ello, se puede afirmar que las torturas psicológicas son tan igual de graves como las físicas, ya que quienes lograron sobrevivir a ello tienen en su memoria pasajes tormentosos de lo que fue el terrorismo.
Granadas y explosivos
Además de las ejecuciones realizadas a total conciencia y cara a cara, se suman otras víctimas mortales o de lesiones graves por las diversas minas, granadas u otras clases de explosivos instalados alrededor de las torres de alta tensión o quizás olvidados negligentemente en territorios poblados.
“Una granada de guerra, tipo piña, acabó con la vida de cuatro menores e hirió de gravedad a otro… La explosión se produjo cuando los niños, cada uno de ocho años, jugaban con el artefacto”.
Una clara muestra de la negligencia de los militares fue cuando un grupo de niños salían a pastorear normalmente a sus animales y casualmente detonaron una mina sembrada bajo tierra que protegía un poste de alta tensión en Huancayo.
Conclusiones VCR
- Los más afectados durante el periodo del terrorismo fueron los pobladores de las zonas rurales, a quienes no se les respetó en ningún momento el derecho a la libertad individual ni a la vida si es que no se inclinaban a favor de cualquiera de los grupos.
- El uso desmedido de minas, bombas u otros armamentos causaron la muerte o lesiones severas a muchos transeúntes quienes no tenían ningún vínculo con los grupos terroristas y terminaron siendo afectados por la negligencia de los policiales.
- Definitivamente no hubo un plan nacional para capturar y detener a los verdaderos miembros de los grupos subversivos, cuando éstos recién se organizaban. Los presidentes de aquella época se dedicaron a estabilizar la economía del país o quizás a despilfarrar el dinero, en lugar de establecer estrategias muy bien cuidadas y elaboradas.
Referencias Bibliográficas:
Enrique Vásquez; Libro “Los Niños No Visibles para el Estado”; Universidad del Pacífico
Comisión de la Verdad y la Reconciliación, Informe Final, Tomo VI; Sesión Cuarta: Los crímenes y violación de los Derechos Humanos, Capítulo 1: Patrones en la perpetración de los crímenes y de las violaciones de los Derechos Humanos, La violencia contra los niños y niñas.
sábado, 3 de septiembre de 2011
sábado, 27 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
jueves, 11 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
viernes, 5 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
jueves, 7 de julio de 2011
domingo, 26 de junio de 2011
sábado, 25 de junio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
miércoles, 1 de junio de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
El Robo de un ex-presidente sobre el patrimonio histórico cultural
El increible testimonio del padre Juan Carlos Polentini Wester, sobre el robo del patrimonio nacional a cargo del entonces ex presidente Alberto Fujimori Fujimori

Padre Juan Carlos Polentini Wester
Tomé la parroquia de Lares en 1970, estaba como obispo de Cusco Monseñor Ricardo Durand. Tiene más de 200 comunidades y quería visitarlas al menos una vez al año. Comencé a recorrerla enterita.
A los 9 años estudié con los salesianos del Rosario para estudiar carpintería. A los 6 mes con 10 años me invitaron a hacerme salesiano y les dije que sí; hice primaria, luego secundaria, la Normal de maestros, el noviciado y salíamos con el título de profesores. Luego el trienio del teologado.
Y en 1971 me ordené de sacerdote en Córdoba y a los dos meses estaba ya en Perú como misionero y ahí me quedé 50 años. …Como buen burro que fui tuve gran aguante para ir por todas las comunidades y llevar el Evangelio como misionero continuando la labor misionera de las distintas órdenes.…Ahora estoy celebrando mi jubileo sacerdotal. Y aquí estoy muy tranquilo, he perdido una pata pero estoy aquí en mi silla de ruedas ‘amparado’ por las Hermanas de los Ancianos Desamparados. Ahora, a mis 84 años, y felizmente me puedo mover, todavía soplo Llevando mi sacerdocio sereno…nunca fui una lumbrera, siempre fui el peor de los vagos, pero aquí estoy haciendo lo poco que podía hacer. Para todos una bendición, que el Señor les mantenga en la fe en estos tiempos de tanta contradicción y tanto escándalo, que les mantenga unidos y firmes en la fe.
Testimonio* del padre Juan Carlos Polentini, Ex Párroco de Lares-Cusco, El Paí-Titi Padre Otorongo, Editorial Salesiana, Lima, 1999.
He meditado mucho, he pensado profundamente, he dudado cobardemente si convenía hacer público lo que ahora con toda extrañeza ustedes van a leer. Lo haré con la menor cantidad posible de palabras. He juzgado que la verdad debe estar por encima de mis meditaciones, pensares y dudas, aunque me traiga problemas por lo abominable que ella pueda ser. Al final, tantos problemas he tenido en estos años pasados por causa del Paititi, que uno más le seguirá también dando más sabor a la vida. El Paititi ha sido un peso al cual muchas veces he querido descargar y dejar en abandono, y muchas veces lo hice, pero era una verdad tan manoseada y vilipendiada, burlada e ignorada que me exigía hacer algo para sacarla a la luz por el bien del Perú, y desagraviarla con la seguridad que me daban tantas confidencias sinceras oídas, y cosas vistas. Lamentablemente nunca encontré apoyo ni comprensión en los organismos y personas pertinentes al tema. Más bien encontré burlas, críticas, insultos, calumnias, juicios, codicia, intereses personales, engaños, deseos de riqueza fácil, y otra peor. Agradezco a los pocos que sí me han aceptado y colaborado.
Mi criterio personal era que algo tan serio, rico y con tanta historia desconocida debía salir a la luz desde la Presidencia del Perú. Traté de hacer gestiones en varios gobiernos, pero siempre el “no” y el papel de ridículo. Al Presidente Fujimori, al menos en cuatro ocasiones, le hice llegar documentación que sí recibió, una de ellas en propias manos en Calca en el Valle Sagrado de los Incas. Me dijo: “Padre, vamos a hacer la expedición”. Allí terminó todo. Tres años después me enteré del porqué. El, con toda prudencia consultó quién era ese cura que tanto lo importunaba con el Paititi, y la respuesta que recibió fue ésta: “Polentini y sus compinches son una colección de huaqueros”. Sin comentarios. Pecado mortal por calumnia agravada. Este informe perverso fue la causa de todo el desastre que vino después.
El año 1996 dejé el Cusco, y en Lima las “Hermanitas de los Ancianos Desamparados”, y bien desamparado que yo estaba, me dieron amparo y asilo en su Hogar de Ancianos de la Avenida Brasil, donde continúo mi vejez.
El año 1998 se me presentó en este asilo un alto funcionario de Discovery Channel proponiéndome hacer el descubrimiento del Paititi con todos los detalles como ellos lo saben hacer. Por supuesto que acepté, me dejó de regalo un televisor, y fue a realizar los trámites. ¡Qué le habrán dicho en el INRENA, el INC, y demás, contra el cura Polentini que nunca más volvió!
Gracias al apoyo y animación de la señora María del Carmen Rodríguez del Solar, para el mes de junio del año 1999 pude publicar el libro Paititi (Padre Otorongo). Sólo 180 ejemplares pues nadie aceptó colaborar. Pensé que al menos con eso no se perdería la investigación realizada. Y no se perdió. Allí daba las coordenadas de la ciudad, por supuesto con un pequeño error. Ya veremos qué pasó. Alguno de esos pocos libros cayeron en manos seguramente del famoso SIN y su jefe (Vladimiro Mostesinos).
Lo que sigue a continuación no es con animación política, ni deseos de acusación ni condenación. Es algo que ha sucedido en mi vida, y que pienso debo hacerlo público por el bien del Perú, para evitar en el futuro falsas apreciaciones, para ayudar en el discernimiento de la verdad histórica, y por mi propia reputación después de mi muerte.
Por el mes de julio o agosto del año 2000 leí en un periódico de Lima que la entonces señorita Primera Dama del Perú (Keiko Sofía Fujimori) había creado en la zona de la ciudad de Ica, y ya en la sierra, en un lugar con acceso sólo para helicópteros, una finca para cultivos sólo de exportación; y más adentro estaba instalando otras. Me llamó la atención la noticia que me pareció ridícula, y no le di importancia.
Por esas mismas fechas se perdió un helicóptero del Ejército que se dijo había caído patrullando la frontera con Ecuador, pero que fue desmentido por la guarnición militar del norte, ya que esa frontera no necesitaba ese patrullaje, y ellos no tenían helicóptero. Rápidamente los medios no hablaron más del tema.
por el año 2002 un piloto de helicópteros, me decía que en los círculos de pilotos se comentaba que en el año 2000 Fujimori con cinco helicópteros se había robado el oro del Paititi, llevándolo al Japón…”
Hacia mediados del año 2001 me llegaron comentarios del Valle de Lacco, de la comunidad de San Antonio, que durante muchos meses el año 2000 habían estado pasando a gran altura todos los días helicópteros de ida y vuelta, dos o tres por día. Que al principio les llamaba la atención, pero que después se fueron acostumbrando. Ese Valle de Lacco era parte de mi Parroquia de Lares, y muchas veces había estado allí en San Antonio en cumplimiento de mi labor pastoral como párroco.No recuerdo bien la fecha, pero por el año 2002 un piloto de helicópteros, no puedo dar más datos, hablando con él, me decía que en los círculos de pilotos se comentaba que en el año 2000 Fujimori con cinco helicópteros se había robado el oro del Paititi, llevándolo al Japón. Y que uno de los helicópteros se le había caído. En otra ocasión alguien me comentó que ese operativo duró nueve meses. Y en alguna otra ocasión que ese oro había salido por Ica.
El año 2003, el mes de agosto dos turistas rusos que sabían de mi libro, quisieron conocer el Mantto. Hacía ocho años que yo no iba, y los llevé. Al llegar arriba casi me desmayo, un poco por el cansancio, 76 años tenía, y por ser una subida bastante parada, pero sobre todo por lo que vi.
Fruto del libro. Me dije entonces: es cierto lo que me dijo el piloto, que “Fujimori con cinco helicópteros se robó el oro del Paititi”…y también aquí en el Mantto, “por lo que veo”. Aquí está la prueba. Es cierto.
Había sido técnicamente bien huaqueado, saqueado. Y con explosivo. Una roca de unos dos metros y medio de alto por uno y medio de diámetro ya no existía. Había sido dinamitada. Donde ella había estado, aparecía como el brocal de un pozo de un metro aproximado de diámetro lleno de piedras dinamitadas. No sé la profundidad, pero supongo que allí haya salido su buena tonelada, o más. Había una especie de vereda como de un metro de ancho y unos ocho metros de largo de roca labrada. Todo dinamitado. ¿Qué estaría ocultando?: otras cuevas o grutas en la parte posterior de ese mural.
Por lo que pude ver, de allí han salido varios metros cúbicos de oro. Recordemos que un metro cúbico de oro macizo pesa 24 toneladas.
Lo peor fue que borraron el precioso mural histórico dejado por los Incas cuando su salida al Paititi. Quedan una o dos figuritas. Ese mural era un mensaje de despedida, el último, de los Incas. Había escenas de guerra, bailes, una cadena, los cuatro cuadrados del Tahuantinsuyo, catorce Incas, un círculo de triple raya…y lo borraron todo para no dejar huellas del robo. Cualquiera que vaya ahora al Mantto, sin haberlo conocido como era antes, dirá que allí nunca hubo algo. Lo que la naturaleza no pudo borrar ni destruir, ellos lo hicieron.
Los Incas cuando ocultaban estas cosas solían dibujar, como en un inventario, lo que allí habían colocado. ¿Y si hubieran estado allí las estatuas de oro macizo de los catorce Incas, de tamaño natural, que nunca se encontraron? ¿y la cadena de Huáscar? ¿y el disco del dios sol?…
¿Cuántas toneladas, aparte del valor históricos cultural infinitos perdidos?
Y allí, en la paccha del cerro de enfrente queda llorando a gritos la Mamá, tallada en la roca, con sus hijos, impotente y dolorida por el fracaso de su misión de custodiar el legado de los Incas. A ella no la pudieron destruir. Queda como mudo testigo.
En Choquecancha, hace ya 40 años, recogí la tradición de los ancianos de entonces que las estatuas de los Incas habían estado un tiempo en las hornasinas del muro junto a la plaza, mientras el Inca estuvo allí tres meses despachando los grupos que viajaban al Paititi, y escondían entonces tanto peso que no habrían podido cargar. Todo esto sucedió, según comentarios escuchados de los antiguos, mientras los españoles se ausentaron del Cusco para capturar a Manco Inca en Vilcabamba. Que este Manco Inca, en acuerdo secreto con Huainaapoc (Rey joven), hijo del otro Manco Inca, “segundo de este nombre”, y mayor, que había ampliado el Imperio Inca, hacía unos veinte años, hasta el Gran Paititi donde gobernaba, en la Sierra de Parecis, Rondonia de Brasil, según las crónicas. Este Huainaapoc pudo haber sido el Inca que estuvo tres meses en Choquecancha organizando las expediciones. Era hijo de este Manco Inca gobernante del Gran Paititi, y nacido allá. Los que se fueron al Gran Paititi lo hicieron por el Collao, Tiahuanaco, Cochabamba, Pampa de Mojos, y siguiendo por el Gran Río (Río Grande en Bolivia), llegaron al Gran Paititi donde gobernaba Manco Inca (el mayor). En las márgenes de este Río Grande fueron quedando gran cantidad de estos fugitivos para cuidar que no pasen los invasores, y que luego recibieron el nombre de Guarayos, cuyos descendientes continúan viviendo en esas selvas. He conocido alguno de ellos, pues he vivido un año en Santa Cruz. Por entonces no sabía nada del Paititi. Justamente la ciudad de Santa Cruz tuvo su origen como campamento de organización para las expediciones que salían hacia la conquista del Gran Paititi. Pero nunca lo consiguieron.
¿Se podrá recuperar esa riqueza incaica?, ¿ya la habrán fundido?. Y los japoneses buenos ¿querrán cargar en el tiempo esta infamia?, ¿por qué “hijo predilecto” del Japón?
Después de estar en conocimiento personal de todo esto, tomé un buen mapa del Perú. Busqué con una regla la recta más corta para llegar desde el Paititi al mar, y esa línea pasaba por la ciudad de Ica. Entonces recordé la finca de la primera dama en las alturas de Ica, y las otras más de la última a un barco anclado en alta mar, sin testigos. El regreso con el combustible y víveres para los cargadores, que no serían peruanos fuera de los pilotos y mandos, sino de las mafias extranjeras. Si hubiera habido algún peruano engañado, seguro que ya no podría hablar.
Ubiqué en el mapa el lugar concreto de la comunidad de San Antonio de Lacco, y quedaba exactamente en el trayecto de la línea recta más corta hacia el mar. Por las cercanías de San Antonio pasaban los helicópteros.
Respecto del helicóptero caído, el último informe que recibí de fuente muy confiable, y dado desde la Comandancia del Ejército, es que había caído en Mameria, que sí está en la ruta de esa línea recta y terminando el territorio del Paititi. Muy cerca. A poco de haber levantado el vuelo. Lo amañado de ese informe es que decía que ese helicóptero iba desde a no sé qué mina de oro, llevando oro hacia Lima. Sí llevaba oro, pero no de una mina de oro inexistente o fuera de ruta hacia un barco.
La caída de ese helicóptero es lo que puso fin al operativo de nueve meses, y luego se sucedieron los hechos del gran escape y nerviosismo conocidos por todos. Tengo conciencia de la gravedad feroz de lo que estoy haciendo público bajo mi total y única responsabilidad y consecuencias. Anunciando, no denunciando, cosa que no me compete a mí.
Son las cosas tristes y horribles sucedidas como consecuencia de la publicación de mi investigación en el libro PAÍ-TITI, Padre Otorongo, en su primera edición de sólo 180 ejemplares. Y que las he constatado personalmente, comprobado y verificado en el Mantto. En esta segunda edición no he querido cambiar, ni añadir o quitar algo de aquella edición.
Soy testigo real real de cómo era el Mantto antes de ese infame operativo, y cómo quedó después. Y que ciertamente eso mismo, o peor, ha sucedido en el mismo Paititi. Ha sido el robo no del siglo ni del milenio. Es el robo de la creación de la humanidad.
¿Mil, dos mil, toneladas de oro labrado, artístico?
¿O más?
Nadie ha podido robar más que estos dos señores.
¿Cómo será una eternidad fritándose en un charco de oro derretido? Y con condimentos de mentiras, engaños…y cómplices.
Ojala que ahora entiendan de una vez por todas que el maravilloso Paititi existe, y que deben sacarlo a luz. ¿Será posible que los señores del INRENA, del INC, del proyecto PROM-MANU que operaban por aquellos valles, no se hayan percatado de lo que sucedía? ¿Cómplices? Seguramente que los geólogos y mineros nipones, y gobierno japonés tienen estudiados muy buenos proyectos para la explotación de esa fabulosa mina con la resurrección de la dictadura gobernando el Perú. Debe hacerlo el mismo Perú para el Perú. No la vendan, no la rematen, no la regalen.
Estados Unidos es un rico que está sentado sobre un banco de cientos o miles de toneladas de papelitos pintados de verde; el Perú es un pobre que está sentado sobre un banco de miles o millones de toneladas de oro. El Paititi es una mina que ha enriquecido a todo el mundo, menos al Perú.
Esta mina de oro de los Incas se puede trabajar sin ningún tipo de contaminación. Lavaban el mineral sólo con las aguas del río Choritiari, en la laguna cuadrada Parrime. Muy cerca de los grandes hornos de fundición y factoría. Esa laguna Parrime se conectaba con el centro de la ciudad Paititi a través de un túnel escalonado de más o menos un kilómetro de largo. La laguna ya no existe por causa del aluvión provocado por el derrumbe de la cascada. Era artificial. En ella se decantaba el oro que venía de la mina, y tenía para ello instalaciones de compuertas y otros. En ella quedaba lo más pesado, y lo demás en los canales que se aprecian en la foto después de la laguna. Todo esto ya no existe por el derrumbe de la cascada, sucedido entre el mes de setiembre de 1993 que el avión sacó esta foto y el año 1999 en que yo recibí noticias en que algo había sucedido con la cascada del Inca, pero quedó registrado en la foto del avión.
Sugiero mejorar la ley del Parque Nacional de Manu, para hacerla más realista, inteligente, nacionalista y más humana con los nativos y sus necesidades. Y que un grupo peruano la trabaje, despachando a sus países a todas esas empresas que están envenenando todo el Perú.
(*) Extracto del Capítulo final del libro “El Padre Otorongo”, del Padre Juan Carlos Polentini, que vive en la actualidad en el Hospicio de las “Hnas. de los Ancianos Desamparados” en la Av. Brasil, de la ciudad de Lima, capital del Perú
___________________
Fuente: Crónica: El Paititi, Realidad del Mito
César Hildebrandt: “Vieja indecencia”
César Hildebrandt: “Vieja indecencia”
Semanario “Hildebrandt en sus trece”, 29 de Abril de 2011
MATICES
Tomado de: Mirando punto de vista
El único mérito que puedo concederme en esta vida moteada de algunos éxitos y muchos fracasos, en esta carrera ingrata que me eligió, en este oficio artesanal de tratar de encontrar la verdad que a pocos importa y las mentiras que ya no escandalizan, el único mérito que me concedo, digo, es no haber cedido a la tentación del medio: resígnate, así es el Perú, tolera lo que todos, créele a los idiotas de la derecha, a los que hacen negocios turbios y a la vez editorializan en relación con “los valores de la democracia” (cuando la verdad es que se zurran en ella y en lo que significa).
Naces en este país hermoso y complicado y la primera sugerencia que te asalta es la del estoicismo: quédate quieto, tranquilo hermano, así es esta vaina, esto no lo arregla ni el sillau.
Y se te puede pasar la vida haciéndote el de la vista gorda, haciéndote el loco y asistiendo con cara de palo a las grandes mecidas.
- Nada puedes hacer, esas son las reglas –susurra el aire tóxico de Lima-.
- Esto no lo ha cambiado nadie –remacha una sombra, la sombra de lo que pudiste ser-.
Me van a perdonar pero yo jamás creí en eso. Jamás hice el muertito en el mar de los sargazos de las voluntades, quebradas o roídas. ¿Por qué? Porque siempre creí que en el país de las cabezas gachas había que mirar lo más lejos que se pudiera. Porque viendo a las hormigas a uno le dan ganas de volar.
Porque hay belleza en la rebeldía y una flácida fealdad en el conformismo.
Porque, en fin, siendo un viejo creyente del agnosticismo siempre he pensado que Jesucristo fue un hombre revoltoso asesinado por el orden imperante. Y que sin la rebeldía de Cáceres habríamos detenido nuestra historia en el mísero Iglesias. Y que sin la rebeldía de De Gaulle los franceses habrían tenido que arrastrarse junto a Petain, ese gran derechista pro nazi.
Mi generación ha fracasado. Pudimos tener a un refundador del país y construimos a García. Pudimos tener a un inconforme consagrado por las multitudes, a alguien que estuviese más impulsado por el amor que por el odio, pero nos detuvimos en Robespierre y en sus encarnaciones criollas.
Pudimos tener un país y lo que permitimos fue un mall. Ahora la pelota está en el tejado de los jóvenes. De ellos dependerá que este país cambie de verdad.
Hace como mil años que vivimos hablando en voz baja, consintiendo.
Hablamos bajito cuando los incas podían desollarte. Y más bajito cuando los españoles te podían trocear. Y todavía con murmullos cuando fuimos libres de boca para afuera pero súbditos de los sucesivos caudillos que creían que el Estado era un bien raíz y una chacra para los amigotes.
Así fuimos haciendo esta gran Aracataca. Macondio hicimos.
Pensar era –y es– una anomalía. Disentir, una provocación. Rebelarse, una extensión de la locura. En un país dominado por la injusticia hablar de la injusticia te podía costar El Frontón. Y luchar contra ella la vida.
Frente a un Túpac Amaru hubo cien Piérolas creando sus propios califatos. Porque el miedo a la libertad no es sólo el título de un libro de Fromm. Es la consigna que la derecha le ha impuesto al Perú. Está en su escudo desarmado y en sus genes vendedores mayoristas de su propio país.
- Todos roban –te dicen-. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba.
- Aquí no hay castigos ni recompensas, todo se olvida –te muelen repitiéndolo-. Y eso es otra incitación a la impunidad.
Lo criollo es también esta salsa espesa de quietud egoísta. Las verdaderas tradiciones peruanas no son las de Ricardo Palma: son decir sí y estar en la foto.
¿Exigir cambios? Eso es –dicen los que cortan el jamón y los idiotas de sus services– de chavistas, rojos, perfeccionistas, amargados y renegones. En el Perú la ira de los pobres se combate con misas o balazos y hay un estoico agazapado en cada futuro, detrás de la maleza de los días. Y cuando estemos lo suficientemente ablandados, vendrá el tiro de gracia. Y cuando venga el tiro de gracia, cuando ya no pienses sino en ti mismo y bailes solo en la loseta ínfima que te asignaron, ese será el día final de tu hechura: serás uno de ellos.
Hablarás como ellos, maldecirás como ellos, venderás como ellos. Y, sobre todo, harás lo que ellos: negar al otro y sólo reconocerte entre los tuyos.
Que los jóvenes aprendan la lección. Nada cambiará si no matamos la resignación.
Porque la democracia no consiste en votar de vez en cuando. Consiste en ejercer la libertad a cada rato.
Los esclavos no aman la libertad –esa es una mentira altruista-. Sólo los libres pueden amar la libertad y defenderla.
La mansedumbre no es madurez sino derrota. El aguante es la amnistía crónica. La docilidad es lo que se le exigía a los negros carabalíes embarcados a la fuerza en el puerto de Macao.
La libertad no mata. La paciencia es una mentira teologal que contradice a Cristo y que Cipriani aplica en cada hostia. Cristo fue impaciente. La vida es una ráfaga impaciente.
Los peruanos no nacimos un día en el que Dios estuvo enfermo, como decía Vallejo de sí mismo. Naceremos el día en que sepamos apreciar el vértigo creador de la palabra desacato. El desacato no es el caos. Caos es lo que vendrá cuando las presiones sociales, contenidas por el plomo y la mentira, revienten otra vez.
Y ahora sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática o dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado– con la presidencia de la República.
Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Sólo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo.
La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori– y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza.
Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror.
Sólo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos. Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.
Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos-basura y services explotadoras.
Y a todo esto le llaman “elecciones democráticas”. A ensuciar la inmundicia le llaman “debate”. Y no tienen problema alguno bancado a una candidata indecente. Ellos representan la vieja indecencia de las encomiendas, las ladronas leyes de consolidación, el festín del guano. La señora K. Fujimori les cae como anillo al dedo.
Semanario “Hildebrandt en sus trece”, 29 de Abril de 2011
MATICES
Tomado de: Mirando punto de vista
El único mérito que puedo concederme en esta vida moteada de algunos éxitos y muchos fracasos, en esta carrera ingrata que me eligió, en este oficio artesanal de tratar de encontrar la verdad que a pocos importa y las mentiras que ya no escandalizan, el único mérito que me concedo, digo, es no haber cedido a la tentación del medio: resígnate, así es el Perú, tolera lo que todos, créele a los idiotas de la derecha, a los que hacen negocios turbios y a la vez editorializan en relación con “los valores de la democracia” (cuando la verdad es que se zurran en ella y en lo que significa).
Naces en este país hermoso y complicado y la primera sugerencia que te asalta es la del estoicismo: quédate quieto, tranquilo hermano, así es esta vaina, esto no lo arregla ni el sillau.
Y se te puede pasar la vida haciéndote el de la vista gorda, haciéndote el loco y asistiendo con cara de palo a las grandes mecidas.
- Nada puedes hacer, esas son las reglas –susurra el aire tóxico de Lima-.
- Esto no lo ha cambiado nadie –remacha una sombra, la sombra de lo que pudiste ser-.
Me van a perdonar pero yo jamás creí en eso. Jamás hice el muertito en el mar de los sargazos de las voluntades, quebradas o roídas. ¿Por qué? Porque siempre creí que en el país de las cabezas gachas había que mirar lo más lejos que se pudiera. Porque viendo a las hormigas a uno le dan ganas de volar.
Porque hay belleza en la rebeldía y una flácida fealdad en el conformismo.
Porque, en fin, siendo un viejo creyente del agnosticismo siempre he pensado que Jesucristo fue un hombre revoltoso asesinado por el orden imperante. Y que sin la rebeldía de Cáceres habríamos detenido nuestra historia en el mísero Iglesias. Y que sin la rebeldía de De Gaulle los franceses habrían tenido que arrastrarse junto a Petain, ese gran derechista pro nazi.
Mi generación ha fracasado. Pudimos tener a un refundador del país y construimos a García. Pudimos tener a un inconforme consagrado por las multitudes, a alguien que estuviese más impulsado por el amor que por el odio, pero nos detuvimos en Robespierre y en sus encarnaciones criollas.
Pudimos tener un país y lo que permitimos fue un mall. Ahora la pelota está en el tejado de los jóvenes. De ellos dependerá que este país cambie de verdad.
Hace como mil años que vivimos hablando en voz baja, consintiendo.
Hablamos bajito cuando los incas podían desollarte. Y más bajito cuando los españoles te podían trocear. Y todavía con murmullos cuando fuimos libres de boca para afuera pero súbditos de los sucesivos caudillos que creían que el Estado era un bien raíz y una chacra para los amigotes.
Así fuimos haciendo esta gran Aracataca. Macondio hicimos.
Pensar era –y es– una anomalía. Disentir, una provocación. Rebelarse, una extensión de la locura. En un país dominado por la injusticia hablar de la injusticia te podía costar El Frontón. Y luchar contra ella la vida.
Frente a un Túpac Amaru hubo cien Piérolas creando sus propios califatos. Porque el miedo a la libertad no es sólo el título de un libro de Fromm. Es la consigna que la derecha le ha impuesto al Perú. Está en su escudo desarmado y en sus genes vendedores mayoristas de su propio país.
- Todos roban –te dicen-. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba.
- Aquí no hay castigos ni recompensas, todo se olvida –te muelen repitiéndolo-. Y eso es otra incitación a la impunidad.
Lo criollo es también esta salsa espesa de quietud egoísta. Las verdaderas tradiciones peruanas no son las de Ricardo Palma: son decir sí y estar en la foto.
¿Exigir cambios? Eso es –dicen los que cortan el jamón y los idiotas de sus services– de chavistas, rojos, perfeccionistas, amargados y renegones. En el Perú la ira de los pobres se combate con misas o balazos y hay un estoico agazapado en cada futuro, detrás de la maleza de los días. Y cuando estemos lo suficientemente ablandados, vendrá el tiro de gracia. Y cuando venga el tiro de gracia, cuando ya no pienses sino en ti mismo y bailes solo en la loseta ínfima que te asignaron, ese será el día final de tu hechura: serás uno de ellos.
Hablarás como ellos, maldecirás como ellos, venderás como ellos. Y, sobre todo, harás lo que ellos: negar al otro y sólo reconocerte entre los tuyos.
Que los jóvenes aprendan la lección. Nada cambiará si no matamos la resignación.
Porque la democracia no consiste en votar de vez en cuando. Consiste en ejercer la libertad a cada rato.
Los esclavos no aman la libertad –esa es una mentira altruista-. Sólo los libres pueden amar la libertad y defenderla.
La mansedumbre no es madurez sino derrota. El aguante es la amnistía crónica. La docilidad es lo que se le exigía a los negros carabalíes embarcados a la fuerza en el puerto de Macao.
La libertad no mata. La paciencia es una mentira teologal que contradice a Cristo y que Cipriani aplica en cada hostia. Cristo fue impaciente. La vida es una ráfaga impaciente.
Los peruanos no nacimos un día en el que Dios estuvo enfermo, como decía Vallejo de sí mismo. Naceremos el día en que sepamos apreciar el vértigo creador de la palabra desacato. El desacato no es el caos. Caos es lo que vendrá cuando las presiones sociales, contenidas por el plomo y la mentira, revienten otra vez.
Y ahora sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática o dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado– con la presidencia de la República.
Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Sólo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo.
La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori– y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza.
Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror.
Sólo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos. Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.
Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos-basura y services explotadoras.
Y a todo esto le llaman “elecciones democráticas”. A ensuciar la inmundicia le llaman “debate”. Y no tienen problema alguno bancado a una candidata indecente. Ellos representan la vieja indecencia de las encomiendas, las ladronas leyes de consolidación, el festín del guano. La señora K. Fujimori les cae como anillo al dedo.
martes, 5 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
Un nuevo sistema solar a 2.000 años luz de la Tierra
La NASA presenta también cinco posibles planetas extrasolares de tamaño terrestre y en la zona de habitabilidad, pero están por confirmar
Kepler-11 es una estrella parecida al Sol, situada a unos 2.000 años luz de la Tierra, y afortunadamente tiene un nombre fácil, porque será de las que hay que recordar en la frenética exploración del cielo en busca de planetas extrasolares, a ser posible parecidos a la Tierra. Alrededor de ese astro se ha descubierto un sistema solar con seis planetas, cinco de ellos pequeños, y los astrónomos han podido determinar sus órbitas y sus masas, sus años, sus propiedades dinámicas, sus posiciones en un plano alrededor del astro e incluso deducir su composición. Los nombres de estos seis planetas son también fáciles de recordar aunque, de momento, poco imaginativos: Kepler-b, Kepler-c, Kepler-d, Kepler-e, Kepler-f y Kepler-g. Este último es el más grande y los otros cinco deben estar hechos de elementos más pesados que el helio, dicen los investigadores. Hasta ahora, desde que se descubrió el primero en 1995, se han encontrado más de 520 planetas extrasolaresUn Sistema Solar como el nuestro
"Es sólo cuestión de tiempo" antes de que se encuentren planetas parecidos a la Tierra.
Astrónomos de la Universidad de St. Andrews, en el Reino Unido, descubrieron un sistema planetario con muchas similitudes a nuestro Sistema Solar.
Dos de los planetas de ese sistema -que orbitan una estrella de casi la mitad del tamaño del Sol- son, incluso, parecidos a Júpiter y a Saturno.
Se trata de una versión reducida de nuestro Sistema Solar
Martin Dominik, Universidad de St. Andrews
Martin Dominik, de la Universidad de St. Andrews, dijo que el hallazgo sugiere la posibilidad de que haya muchos más sistemas solares de lo que se pensaba parecidos al nuestro.
Al presentar el descubrimiento en el encuentro nacional de la Royal Astronomical Society, en Belfast, Dominik añadió que se está a punto de hallar muchos más sistemas con esas características.
El científico no descartó que el sistema planetario recién descubierto, y muchos otros, tengan planetas parecidos a la Tierra.
Y es sólo cuestión de tiempo antes de que esos planetas con condiciones similares a la Tierra sean hallados, aseguró el experto.
"Muy pronto"
En declaraciones al periodista de la BBC Paul Rincon en la reunión de Belfast, Dominik manifestó: "Encontramos un sistema con dos planetas que asumen los papeles de Júpiter y Saturno en nuestro Sistema Solar al tener masas similares y órbitas y períodos orbitales similares.
Dominik agregó: "Parece que se formaron de un modo similar a nuestros planetas. Esto mostraría que nuestro Sistema Solar no es único en el Universo y tendría que haber otros sistemas similares que podrían acoger planetas como la Tierra".
Parece que se formaron de un modo similar a nuestros planetas. Esto mostraría que nuestro Sistema Solar no es único en el Universo
M. Dominik
El nuevo sistema planetario, que orbita la estrella OGLE-2006-BLG-109L, es más compacto que el nuestro y se encuentra a unos 5.000 años luz.
"Se trata de una versión reducida de nuestro Sistema Solar. La estrella que los planetas orbitan tiene la mitad del tamaño nuestro Sol", manifestó.
El experto agregó que el desarrollo de tecnologías como la de los microlentes gravitacionales hará que muy pronto sea posible el hallazgo de planetas muy similares a la Tierra y a Marte.
"Eso ocurrirá muy pronto", dijo. "En los próximos años veremos eventos muy emocionantes".
Hasta el momento, los astrónomos no habían podido hallar sistemas planetarios parecidos al nuestro.
Astrónomos de la Universidad de St. Andrews, en el Reino Unido, descubrieron un sistema planetario con muchas similitudes a nuestro Sistema Solar.
Dos de los planetas de ese sistema -que orbitan una estrella de casi la mitad del tamaño del Sol- son, incluso, parecidos a Júpiter y a Saturno.
Se trata de una versión reducida de nuestro Sistema Solar
Martin Dominik, Universidad de St. Andrews
Martin Dominik, de la Universidad de St. Andrews, dijo que el hallazgo sugiere la posibilidad de que haya muchos más sistemas solares de lo que se pensaba parecidos al nuestro.
Al presentar el descubrimiento en el encuentro nacional de la Royal Astronomical Society, en Belfast, Dominik añadió que se está a punto de hallar muchos más sistemas con esas características.
El científico no descartó que el sistema planetario recién descubierto, y muchos otros, tengan planetas parecidos a la Tierra.
Y es sólo cuestión de tiempo antes de que esos planetas con condiciones similares a la Tierra sean hallados, aseguró el experto.
"Muy pronto"
En declaraciones al periodista de la BBC Paul Rincon en la reunión de Belfast, Dominik manifestó: "Encontramos un sistema con dos planetas que asumen los papeles de Júpiter y Saturno en nuestro Sistema Solar al tener masas similares y órbitas y períodos orbitales similares.
Dominik agregó: "Parece que se formaron de un modo similar a nuestros planetas. Esto mostraría que nuestro Sistema Solar no es único en el Universo y tendría que haber otros sistemas similares que podrían acoger planetas como la Tierra".
Parece que se formaron de un modo similar a nuestros planetas. Esto mostraría que nuestro Sistema Solar no es único en el Universo
M. Dominik
El nuevo sistema planetario, que orbita la estrella OGLE-2006-BLG-109L, es más compacto que el nuestro y se encuentra a unos 5.000 años luz.
"Se trata de una versión reducida de nuestro Sistema Solar. La estrella que los planetas orbitan tiene la mitad del tamaño nuestro Sol", manifestó.
El experto agregó que el desarrollo de tecnologías como la de los microlentes gravitacionales hará que muy pronto sea posible el hallazgo de planetas muy similares a la Tierra y a Marte.
"Eso ocurrirá muy pronto", dijo. "En los próximos años veremos eventos muy emocionantes".
Hasta el momento, los astrónomos no habían podido hallar sistemas planetarios parecidos al nuestro.
viernes, 21 de enero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
El día que Claudia Falcone derrotó a Videla con un lápiz y no un fusil
El 24 de marzo de 1976 marca el inicio de una de las etapas más desoladoras de la historia política Argentina. Militares argentinos, comandados por el general Jorge Videla, derrocaban el régimen democrático de Isabelita Perón, instaurando una sangrienta dictadura que dejó, según informes de entidades humanitarias, la escalofriante cifra de 30 mil desaparecidos.
En septiembre de ese mismo año, durante los primeros meses del gobierno militar, siete líderes estudiantiles de la ciudad de la Plata, entre ellos Claudia Falcone, fueron secuestrados, torturados y finalmente asesinados a raíz de su protesta por la implantación del boleto estudiantil secundario. Sólo Pablo Díaz sobrevivió a esa tragedia. El resto de sus compañeros forman parte de la lista de 238 adolescentes argentinos que fueron secuestrados durante el régimen dictatorial instaurado por Videla y los miembros de la Junta Militar Argentina (Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti) y que hasta el día de hoy siguen desaparecidos.
Las desapariciones, torturas, ejecuciones extrajudiciales fueron una práctica sistemática de violación de derechos humanos durante los años del terror en Argentina. Una de estas oleadas de secuestros masivos, detenciones arbitrarias, y posteriores desapariciones, fue bautizada por los propios perpetradores de estos abominables crímenes con el nombre de “La noche de los lápices”, bajo esta denominación se conoce a la serie de secuestros llevados a cabo el 16 de septiembre de 1976 y días posteriores en la Plata.
La Noche de los lápices representa lo que en realidad fue ese periodo al cual los militares llamaron “Reorganización Nacional”, representa la crueldad con la cual los militares argentinos, con la complicidad de algunos sectores de la sociedad civil e incluso de la propia Iglesia Católica, trataron a los jóvenes estudiantes universitarios y secundarios a los cuales tildaron, sin mayor prueba que el odio que despertaba en ellos la figura de cualquier militante de izquierda en esos años, de potenciales subversivos o aprendices de terroristas.
En 1985, durante el juicio a la Junta Militar Argentina, Pablo Díaz, el único sobreviviente de la “Noche de los lápices”, brindó su testimonio ante la justicia argentina, el mismo que sirvió de inspiración al director de cine argentino, Hector Olivera, para llevar la historia a la pantalla grande como una muestra y prueba histórica del profundo daño que las dictaduras, y en este caso la dictadura militar argentina, ocasionó a la salud democrática del país, destruyendo para siempre la vida de los familiares de las víctimas. Pablo, personaje principal en el film, narra la vida que los estudiantes secundarios llevaban antes del golpe, su militancia en el Frente de Estudiantes Secundarios de la Plata, la lucha por la implantación del boleto estudiantil, y las anécdotas, que como jóvenes, menores de edad casi todos ellos, y ese es el dato que mayor indignación genera aun hasta nuestros días cuando se recuerda la infausta “Noche de los lápices”, vivían durante aquellos años en los cuales la música de Charly García y Sui Generis se apoderaba de la radio argentina.
En ese mismo año, luego de recibir el testimonio de decenas de personas, reunir la prueba incriminatoria necesaria en torno a la responsabilidad penal de los implicados, la justicia argentina, condenó a nueve integrantes de las juntas militares, entre ellos Jorge Videla, a cadena perpetua por los delitos de homicidio calificado, secuestro seguido de muerte, desaparición forzada, tortura, entre otras atrocidades.
El proceso y posterior sentencia a los miembros de las juntas militares marcaba el inició de la reconstrucción democrática argentina, las organizaciones de derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas de la de las “Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo” vieron en ese juicio el esfuerzo de un país por recobrar su memoria histórica, hacer justicia y sancionar a aquellos que acabaron con la vida de padres, hijos, abuelos, esposos, esposas, nietos y nietas. Sin embargo, y a pesar de la indignación interna e internacional que la medida trajo consigo, todos estos criminales fueron indultados por el presidente Carlos Menen, una medida que sin lugar a dudas representa uno de los más grandes torpezas y de las más grandes injusticias cometidas por el Estado argentino en perjuicio de los familiares de las víctimas y de la memoria de los fallecidos.
A pesar de ello, y gracias a la presión ejercida por las organizaciones de derechos humanos, dentro y fuera de Argentina, la Cámara Federal en lo Penal y Correccional de la capital argentina, declaró inconstitucionales los indultos que beneficiaron a Videla y Massera en 2007, ordenando reabrir los juicios a los dictadores, ahora también denunciados por el robo masivo y sistemático de bebés durante esos años.
Conocida fue la práctica mediante la cual a las detenidas, que en esos momentos se encontraban en estado de gestación, les eran arrebatados de sus brazos los hijos que habían traído al mundo, para posteriormente, luego de haberles cambiado de identidad, darlos en adopción, o incluso venderlos, hecho que sin lugar a dudas grafica el horror y la insania con la cual un gran número de militares argentinos actuaron durante esos años. Al igual que en el caso de la “Noche de los lápices”, esta historia también fue llevada a la pantalla grande, en el film “La historia oficial”, película que en el año de 1985, recibiera el Oscar a mejor película extranjera, la cual hasta el día de hoy es estudiada y reestrenada con la finalidad de mostrar a las nuevas generaciones el horror vivido durante aquellos años y el esfuerzo que los argentinos, y todos los pueblos latinoamericanos, víctimas de los gobiernos dictatoriales deben hacer en su afán por consolidar su democracia y defender los valores de la libertad y el respeto por la vida de los hombres.
Hoy, en día, casi 35 años después de la “Noche de los lápices”, del secuestro de estudiantes, del asesinato de disidentes, de la tortura de madres gestantes, del robo de bebés, la justicia argentina, da una señal al mundo de compromiso ético y jurídico con los valores de la democracia y la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos. El 22 de diciembre del año pasado, luego que el mismísimo Jorge Videla asumiera la responsabilidad por los crímenes políticos cometidos durante la dictadura (1976-1983), entre ellos el fusilamiento de 31 presos en Córdoba, el Tribunal Oral Federal 1 de la ciudad de Córdoba, halló al dictador, de 85 años, culpable de los delitos de imposición de tormentos, homicidio calificado y tormentos seguidos de muerte, condenándolo a prisión perpetua por tan abominables delitos.
En este juicio, como en aquel llevado a cabo en 1985, se logró comprobar que los disidentes asesinados durante la dictadura, la mayoría militantes de partidos de izquierda, incluso jóvenes menores de edad como en el caso de la “Noche de los lápices”, pese haber sido detenidos en días anteriores y posteriores al golpe del 24 de marzo, y teniendo ya procesos abiertos ante la justicia ordinaria, fueron ejecutados a mansalva entre abril y noviembre de ese año, como parte de un operativo de “limpieza cívica”, para utilizar uno de los términos empleados por los propios acusados durante los juicios.
El juicio al dictador Jorge Videla, al igual que lo ocurrido con la sentencia por violación de derechos humanos emitida en contra del ex dictador Alberto Fujimori, deben servir como una lección de civismo y compromiso ético en la defensa de los valores democráticos y de la dignidad del ser humano. Nunca más en Latinoamérica permitamos que ningún golpista, militar o civil, se atreva a arrebatarnos nuestra vida, nuestra libertad, nuestro derecho a pensar y expresar libremente nuestras ideas y opiniones. Nunca más permitamos que las bayonetas, los fusiles y las botas de militares cobardes, manchen de sangre nuestra tierra, acabando con la vida y con los sueños de los hombres y mujeres de nuestra América.
En sus declaraciones el dictador dijo lo siguiente: “reclamo el honor de la victoria y lamento las secuelas”. Me pregunto de qué victoria habla el asesino, qué honor puede sentir uno cuando para alcanzar los objetivos, cualquiera que estos fueran, se usa el terror como arma, qué honor y que gloria reclama Videla, luego de haber cometido delitos como lo antes descritos, puede caber algún reconocimiento, puede sentirse orgullo, luego de asesinar, secuestrar y torturar a compatriotas. Puede alguien vivir tranquilo sabiendo que es responsable del robo de cientos de bebés. Creo que ningún hombre con algo de humanidad y amor por la vida hubiera podido proferir una frase tan terrorífica como la del general Videla. Eso confirma una tesis, para ser un golpista, para ser un violador de derechos humanos, uno debe cumplir con dos requisitos: uno no puede ni debe creer en los derechos, al menos no en el de los demás, y tampoco debe sentirse humano, al menos no en el sentido ético, ese que nos lleva a reconocernos en el otro, y sentir compasión por el prójimo.
Sé que desde donde esté, aun con su figura y rostro joven y hermoso de mujer combativa y carácter indomable de 16 años, Claudia Falcone, desde las alturas, podrá descansar en paz, luego de 35 años, podrá cerrar lo ojos y volverá a conciliar el sueño, ya no tendrá pesadillas, ya no sentirá vergüenza de la justicia y la clase política de su país que tantas veces le dio la espalda, sentirá que su Argentina querida, a la que tanto amó, ha hecho justicia, y con ella, le ha devuelto la fe a todo un país, un país que siempre estuvo en contra de las amnistías e indultos para sus asesinos, de las leyes de punto final, de los recursos dilatorios, de las falsas asunciones de responsabilidad, un país que en estos momentos debe sentirse fortalecido y orgulloso pues, de una u otra manera, este fallo le devuelve la vida a sus hijos a los cuales pensó haber perdido para siempre en la “Noche de los lápices”.
Blog del Autor: http://www.agoraabierta.blogspot.com/
En septiembre de ese mismo año, durante los primeros meses del gobierno militar, siete líderes estudiantiles de la ciudad de la Plata, entre ellos Claudia Falcone, fueron secuestrados, torturados y finalmente asesinados a raíz de su protesta por la implantación del boleto estudiantil secundario. Sólo Pablo Díaz sobrevivió a esa tragedia. El resto de sus compañeros forman parte de la lista de 238 adolescentes argentinos que fueron secuestrados durante el régimen dictatorial instaurado por Videla y los miembros de la Junta Militar Argentina (Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti) y que hasta el día de hoy siguen desaparecidos.
Las desapariciones, torturas, ejecuciones extrajudiciales fueron una práctica sistemática de violación de derechos humanos durante los años del terror en Argentina. Una de estas oleadas de secuestros masivos, detenciones arbitrarias, y posteriores desapariciones, fue bautizada por los propios perpetradores de estos abominables crímenes con el nombre de “La noche de los lápices”, bajo esta denominación se conoce a la serie de secuestros llevados a cabo el 16 de septiembre de 1976 y días posteriores en la Plata.
La Noche de los lápices representa lo que en realidad fue ese periodo al cual los militares llamaron “Reorganización Nacional”, representa la crueldad con la cual los militares argentinos, con la complicidad de algunos sectores de la sociedad civil e incluso de la propia Iglesia Católica, trataron a los jóvenes estudiantes universitarios y secundarios a los cuales tildaron, sin mayor prueba que el odio que despertaba en ellos la figura de cualquier militante de izquierda en esos años, de potenciales subversivos o aprendices de terroristas.
En 1985, durante el juicio a la Junta Militar Argentina, Pablo Díaz, el único sobreviviente de la “Noche de los lápices”, brindó su testimonio ante la justicia argentina, el mismo que sirvió de inspiración al director de cine argentino, Hector Olivera, para llevar la historia a la pantalla grande como una muestra y prueba histórica del profundo daño que las dictaduras, y en este caso la dictadura militar argentina, ocasionó a la salud democrática del país, destruyendo para siempre la vida de los familiares de las víctimas. Pablo, personaje principal en el film, narra la vida que los estudiantes secundarios llevaban antes del golpe, su militancia en el Frente de Estudiantes Secundarios de la Plata, la lucha por la implantación del boleto estudiantil, y las anécdotas, que como jóvenes, menores de edad casi todos ellos, y ese es el dato que mayor indignación genera aun hasta nuestros días cuando se recuerda la infausta “Noche de los lápices”, vivían durante aquellos años en los cuales la música de Charly García y Sui Generis se apoderaba de la radio argentina.
En ese mismo año, luego de recibir el testimonio de decenas de personas, reunir la prueba incriminatoria necesaria en torno a la responsabilidad penal de los implicados, la justicia argentina, condenó a nueve integrantes de las juntas militares, entre ellos Jorge Videla, a cadena perpetua por los delitos de homicidio calificado, secuestro seguido de muerte, desaparición forzada, tortura, entre otras atrocidades.
El proceso y posterior sentencia a los miembros de las juntas militares marcaba el inició de la reconstrucción democrática argentina, las organizaciones de derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil, entre ellas de la de las “Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo” vieron en ese juicio el esfuerzo de un país por recobrar su memoria histórica, hacer justicia y sancionar a aquellos que acabaron con la vida de padres, hijos, abuelos, esposos, esposas, nietos y nietas. Sin embargo, y a pesar de la indignación interna e internacional que la medida trajo consigo, todos estos criminales fueron indultados por el presidente Carlos Menen, una medida que sin lugar a dudas representa uno de los más grandes torpezas y de las más grandes injusticias cometidas por el Estado argentino en perjuicio de los familiares de las víctimas y de la memoria de los fallecidos.
A pesar de ello, y gracias a la presión ejercida por las organizaciones de derechos humanos, dentro y fuera de Argentina, la Cámara Federal en lo Penal y Correccional de la capital argentina, declaró inconstitucionales los indultos que beneficiaron a Videla y Massera en 2007, ordenando reabrir los juicios a los dictadores, ahora también denunciados por el robo masivo y sistemático de bebés durante esos años.
Conocida fue la práctica mediante la cual a las detenidas, que en esos momentos se encontraban en estado de gestación, les eran arrebatados de sus brazos los hijos que habían traído al mundo, para posteriormente, luego de haberles cambiado de identidad, darlos en adopción, o incluso venderlos, hecho que sin lugar a dudas grafica el horror y la insania con la cual un gran número de militares argentinos actuaron durante esos años. Al igual que en el caso de la “Noche de los lápices”, esta historia también fue llevada a la pantalla grande, en el film “La historia oficial”, película que en el año de 1985, recibiera el Oscar a mejor película extranjera, la cual hasta el día de hoy es estudiada y reestrenada con la finalidad de mostrar a las nuevas generaciones el horror vivido durante aquellos años y el esfuerzo que los argentinos, y todos los pueblos latinoamericanos, víctimas de los gobiernos dictatoriales deben hacer en su afán por consolidar su democracia y defender los valores de la libertad y el respeto por la vida de los hombres.
Hoy, en día, casi 35 años después de la “Noche de los lápices”, del secuestro de estudiantes, del asesinato de disidentes, de la tortura de madres gestantes, del robo de bebés, la justicia argentina, da una señal al mundo de compromiso ético y jurídico con los valores de la democracia y la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos. El 22 de diciembre del año pasado, luego que el mismísimo Jorge Videla asumiera la responsabilidad por los crímenes políticos cometidos durante la dictadura (1976-1983), entre ellos el fusilamiento de 31 presos en Córdoba, el Tribunal Oral Federal 1 de la ciudad de Córdoba, halló al dictador, de 85 años, culpable de los delitos de imposición de tormentos, homicidio calificado y tormentos seguidos de muerte, condenándolo a prisión perpetua por tan abominables delitos.
En este juicio, como en aquel llevado a cabo en 1985, se logró comprobar que los disidentes asesinados durante la dictadura, la mayoría militantes de partidos de izquierda, incluso jóvenes menores de edad como en el caso de la “Noche de los lápices”, pese haber sido detenidos en días anteriores y posteriores al golpe del 24 de marzo, y teniendo ya procesos abiertos ante la justicia ordinaria, fueron ejecutados a mansalva entre abril y noviembre de ese año, como parte de un operativo de “limpieza cívica”, para utilizar uno de los términos empleados por los propios acusados durante los juicios.
El juicio al dictador Jorge Videla, al igual que lo ocurrido con la sentencia por violación de derechos humanos emitida en contra del ex dictador Alberto Fujimori, deben servir como una lección de civismo y compromiso ético en la defensa de los valores democráticos y de la dignidad del ser humano. Nunca más en Latinoamérica permitamos que ningún golpista, militar o civil, se atreva a arrebatarnos nuestra vida, nuestra libertad, nuestro derecho a pensar y expresar libremente nuestras ideas y opiniones. Nunca más permitamos que las bayonetas, los fusiles y las botas de militares cobardes, manchen de sangre nuestra tierra, acabando con la vida y con los sueños de los hombres y mujeres de nuestra América.
En sus declaraciones el dictador dijo lo siguiente: “reclamo el honor de la victoria y lamento las secuelas”. Me pregunto de qué victoria habla el asesino, qué honor puede sentir uno cuando para alcanzar los objetivos, cualquiera que estos fueran, se usa el terror como arma, qué honor y que gloria reclama Videla, luego de haber cometido delitos como lo antes descritos, puede caber algún reconocimiento, puede sentirse orgullo, luego de asesinar, secuestrar y torturar a compatriotas. Puede alguien vivir tranquilo sabiendo que es responsable del robo de cientos de bebés. Creo que ningún hombre con algo de humanidad y amor por la vida hubiera podido proferir una frase tan terrorífica como la del general Videla. Eso confirma una tesis, para ser un golpista, para ser un violador de derechos humanos, uno debe cumplir con dos requisitos: uno no puede ni debe creer en los derechos, al menos no en el de los demás, y tampoco debe sentirse humano, al menos no en el sentido ético, ese que nos lleva a reconocernos en el otro, y sentir compasión por el prójimo.
Sé que desde donde esté, aun con su figura y rostro joven y hermoso de mujer combativa y carácter indomable de 16 años, Claudia Falcone, desde las alturas, podrá descansar en paz, luego de 35 años, podrá cerrar lo ojos y volverá a conciliar el sueño, ya no tendrá pesadillas, ya no sentirá vergüenza de la justicia y la clase política de su país que tantas veces le dio la espalda, sentirá que su Argentina querida, a la que tanto amó, ha hecho justicia, y con ella, le ha devuelto la fe a todo un país, un país que siempre estuvo en contra de las amnistías e indultos para sus asesinos, de las leyes de punto final, de los recursos dilatorios, de las falsas asunciones de responsabilidad, un país que en estos momentos debe sentirse fortalecido y orgulloso pues, de una u otra manera, este fallo le devuelve la vida a sus hijos a los cuales pensó haber perdido para siempre en la “Noche de los lápices”.
Blog del Autor: http://www.agoraabierta.blogspot.com/
martes, 18 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Michael Moore: Un respaldo necesario a Julian Assange
Hoy estaré en ausencia al lado de Julian Assange en Londres y pido al juez que le conceda la libertad. Estoy dispuesto a garantizar su retorno al tribunal con el dinero de la fianza que he enviado. No permitiré que esta injusticia quede sin respuesta.Michael Moore Comic Amigos:
Este lunes, en la corte de magistrados de Westminster, en Londres, los abogados del fundador de Wikileaks, Julian Assange, presentaron un documento enviado por mí, el cual expresa que he aportado 20 mil dólares para la libertad bajo fianza de Assange.
Además, públicamente ofrezco el apoyo de mi sitio web, mis servidores, mis nombres de dominio y cuanto más pueda hacer para que Wikileaks siga vivo y floreciente y continúe su labor de exponer los crímenes urdidos y cometidos en secreto en nuestro nombre y con el dinero de nuestros impuestos.
Con una mentira nos llevaron a la guerra en Irak. Hoy, cientos de miles están muertos. Imaginemos lo que habría pasado si los hombres que planeaban esta guerra en 2002 hubieran tenido que enfrentarse a un Wikileaks. Tal vez no habrían logrado ponerla en marcha. La única razón por la que creyeron salirse con la suya fue porque tenían un velo de secreto garantizado. Hoy esa garantía se ha desgarrado, y espero que jamás puedan volver a operar en secreto.
¿Y entonces por qué, luego de prestar tan importante servicio público, está hoy bajo un ataque tan virulento? Porque ha destapado y avergonzado a quienes han ocultado la verdad. Los denuestos e imprecaciones han rebasado los límites:
El senador Joe Lieberman dice que Wikileaks «ha violado la Ley de Espionaje».
George Packer, de The New Yorker, llama a Assange «supersigiloso, de pellejo delgado y megalómano».
Sarah Palin sostiene que es «un agente antiestadunidense con las manos manchadas de sangre», a quien habría que perseguir «con la misma urgencia con que perseguimos a Al Qaeda y los líderes del talibán».
El demócrata Bob Beckel (director de la campaña de Walter Mondale en 1984) declaró en Fox acerca de Assange: “Un muerto no puede andar filtrando cosas… sólo hay una forma de hacerlo: meterle un plomazo ilegalmente al hijo de puta”.
La republicana Mary Matalin afirma: “Es un sicópata, un sociópata… un terrorista”.
El representante Peter A. King califica a Wikileaks de «organización terrorista».
¡Y vaya que lo es! Existe para aterrorizar a los mentirosos y belicosos que han llevado a la ruina a nuestra nación y a otras. Tal vez la próxima guerra no será tan fácil porque se ha volteado la mesa y hoy el Gran Hermano es el vigilado… ¡por nosotros!
Wikileaks merece nuestra gratitud por arrojar una gran luz sobre todo esto. Pero parte de la prensa corporativa ha minimizado su importancia («poco de lo que ha revelado es nuevo») o lo retrata como un sitio anarquista («lo que hace es simplemente publicar todo sin ningún control editorial»). Wikileaks existe, en parte, porque los medios dominantes no han cumplido su responsabilidad. Las corporaciones que son sus propietarias han diezmado las redacciones e impedido que los buenos periodistas hagan su trabajo. Ya no hay tiempo ni dinero para el periodismo de investigación. Expresado en términos sencillos, los inversionistas no quieren que esas noticias se revelen. Les gusta que sus secretos se mantengan… en secreto.
Les pido imaginar cuán diferente sería nuestro mundo si Wikileaks hubiera existido hace 10 años. Hay una foto en la que se ve a George Bush a punto de recibir un documento «secreto», el 6 de agosto de 2001. El encabezado dice: «Bin Laden, decidido a golpear a EU». Y en esas páginas se indicaba que la FBI había descubierto «actividad sospechosa en este país, consistente con preparativos para aerosecuestros». Bush decidió hacer caso omiso y siguió de pesca cuatro semanas más.
Pero, si ese documento se hubiera filtrado, ¿cómo habríamos reaccionado? ¿Qué habrían hecho el Congreso o la federación de aeronáutica? ¿No habría habido una probabilidad mayor de que alguien hubiera hecho algo si todos hubiéramos sabido del inminente ataque de Bin Laden usando aviones comerciales?
Pero en ese tiempo sólo unos cuantos tuvieron acceso al documento. Porque el secreto se mantuvo, un instructor de vuelo de San Diego que observó que dos estudiantes sauditas no mostraban interés por el despegue y el aterrizaje no hizo nada. Si se hubiera enterado por el periódico de la amenaza de Bin Laden, ¿tal vez habría llamado a la FBI? (La ex agente de la FBI Coleen Rowley, distinguida por la revista Time como una de las personas del año 2002, escribió un artículo en Los Angeles Times en el que señala que si Wikileaks hubiera existido en 2001, se pudo haber evitado el 11-S.)
¿Y si en 2003 el público hubiera leído los memorandos «secretos» en los que Dick Cheney presionaba a la CIA para que le diera «hechos» que le permitieran construir su argumentación falsa a favor de la guerra? Si un Wikileaks hubiera revelado en ese tiempo que en verdad no existían armas de destrucción masiva, ¿creen ustedes que se habría lanzado la guerra? ¿O más bien habría habido un clamor para que se arrestara a Cheney?
Apertura, transparencia: ésas son de las pocas armas con que cuenta el pueblo para protegerse de los poderosos y los corruptos. ¿Qué hubiera pasado si en los días posteriores al 4 de agosto de 1964 –luego que el Pentágono fabricó la mentira de que un barco nuestro fue atacado por norvietnamitas en el golfo de Tonkin– un Wikileaks nos hubiera dicho que todo fue un invento? Supongo que tal vez 58 mil de nuestros soldados (y dos millones de vietnamitas) hoy estarían vivos. En cambio, los secretos los mataron.
Para quienes creen que está mal apoyar a Julian Assange por las acusaciones de ataque sexual que lo tienen sujeto a proceso, todo lo que pido es que no sean ingenuos respecto de los ardides de un gobierno cuando decide ir tras su presa. Por favor, nunca crean la «historia oficial». Y, al margen de que Assange sea culpable o inocente (entérense de la extraña naturaleza de las acusaciones), tiene derecho a presentar una fianza y defenderse. Me he unido a los cineastas Ken Loach y John Pilger y a la escritora Jemima Khan para reunir el dinero, y espero que el juez acepte la fianza y lo ponga en libertad este martes.
¿Podría Wikileaks causar algún daño imprevisto a las negociaciones diplomáticas de Washington en todo el mundo? Tal vez. Pero ése es el precio que se paga cuando un gobierno lleva a sus ciudadanos a la guerra con base en una mentira. Su castigo es que alguien encienda las luces de la habitación para ver qué se trae entre manos. No se puede confiar en él. Así pues, ahora todo cable, todo correo que escriba está abierto al escrutinio. Lo sentimos, pero eso quiso. Ahora nadie puede esconderse de la verdad. Nadie puede maquinar la próxima gran mentira si sabe que tal vez sea expuesta.
Y eso es lo mejor que Wikileaks ha hecho. Dios lo bendiga por salvar vidas con sus acciones. Y quien se sume al esfuerzo por apoyar a Wikileaks realiza un verdadero acto de patriotismo. Punto.
Hoy estaré en ausencia al lado de Julian Assange en Londres y pido al juez que le conceda la libertad. Estoy dispuesto a garantizar su retorno al tribunal con el dinero de la fianza que he enviado. No permitiré que esta injusticia quede sin respuesta.
Sinceramente, Michael Moore.
Este lunes, en la corte de magistrados de Westminster, en Londres, los abogados del fundador de Wikileaks, Julian Assange, presentaron un documento enviado por mí, el cual expresa que he aportado 20 mil dólares para la libertad bajo fianza de Assange.
Además, públicamente ofrezco el apoyo de mi sitio web, mis servidores, mis nombres de dominio y cuanto más pueda hacer para que Wikileaks siga vivo y floreciente y continúe su labor de exponer los crímenes urdidos y cometidos en secreto en nuestro nombre y con el dinero de nuestros impuestos.
Con una mentira nos llevaron a la guerra en Irak. Hoy, cientos de miles están muertos. Imaginemos lo que habría pasado si los hombres que planeaban esta guerra en 2002 hubieran tenido que enfrentarse a un Wikileaks. Tal vez no habrían logrado ponerla en marcha. La única razón por la que creyeron salirse con la suya fue porque tenían un velo de secreto garantizado. Hoy esa garantía se ha desgarrado, y espero que jamás puedan volver a operar en secreto.
¿Y entonces por qué, luego de prestar tan importante servicio público, está hoy bajo un ataque tan virulento? Porque ha destapado y avergonzado a quienes han ocultado la verdad. Los denuestos e imprecaciones han rebasado los límites:
El senador Joe Lieberman dice que Wikileaks «ha violado la Ley de Espionaje».
George Packer, de The New Yorker, llama a Assange «supersigiloso, de pellejo delgado y megalómano».
Sarah Palin sostiene que es «un agente antiestadunidense con las manos manchadas de sangre», a quien habría que perseguir «con la misma urgencia con que perseguimos a Al Qaeda y los líderes del talibán».
El demócrata Bob Beckel (director de la campaña de Walter Mondale en 1984) declaró en Fox acerca de Assange: “Un muerto no puede andar filtrando cosas… sólo hay una forma de hacerlo: meterle un plomazo ilegalmente al hijo de puta”.
La republicana Mary Matalin afirma: “Es un sicópata, un sociópata… un terrorista”.
El representante Peter A. King califica a Wikileaks de «organización terrorista».
¡Y vaya que lo es! Existe para aterrorizar a los mentirosos y belicosos que han llevado a la ruina a nuestra nación y a otras. Tal vez la próxima guerra no será tan fácil porque se ha volteado la mesa y hoy el Gran Hermano es el vigilado… ¡por nosotros!
Wikileaks merece nuestra gratitud por arrojar una gran luz sobre todo esto. Pero parte de la prensa corporativa ha minimizado su importancia («poco de lo que ha revelado es nuevo») o lo retrata como un sitio anarquista («lo que hace es simplemente publicar todo sin ningún control editorial»). Wikileaks existe, en parte, porque los medios dominantes no han cumplido su responsabilidad. Las corporaciones que son sus propietarias han diezmado las redacciones e impedido que los buenos periodistas hagan su trabajo. Ya no hay tiempo ni dinero para el periodismo de investigación. Expresado en términos sencillos, los inversionistas no quieren que esas noticias se revelen. Les gusta que sus secretos se mantengan… en secreto.
Les pido imaginar cuán diferente sería nuestro mundo si Wikileaks hubiera existido hace 10 años. Hay una foto en la que se ve a George Bush a punto de recibir un documento «secreto», el 6 de agosto de 2001. El encabezado dice: «Bin Laden, decidido a golpear a EU». Y en esas páginas se indicaba que la FBI había descubierto «actividad sospechosa en este país, consistente con preparativos para aerosecuestros». Bush decidió hacer caso omiso y siguió de pesca cuatro semanas más.
Pero, si ese documento se hubiera filtrado, ¿cómo habríamos reaccionado? ¿Qué habrían hecho el Congreso o la federación de aeronáutica? ¿No habría habido una probabilidad mayor de que alguien hubiera hecho algo si todos hubiéramos sabido del inminente ataque de Bin Laden usando aviones comerciales?
Pero en ese tiempo sólo unos cuantos tuvieron acceso al documento. Porque el secreto se mantuvo, un instructor de vuelo de San Diego que observó que dos estudiantes sauditas no mostraban interés por el despegue y el aterrizaje no hizo nada. Si se hubiera enterado por el periódico de la amenaza de Bin Laden, ¿tal vez habría llamado a la FBI? (La ex agente de la FBI Coleen Rowley, distinguida por la revista Time como una de las personas del año 2002, escribió un artículo en Los Angeles Times en el que señala que si Wikileaks hubiera existido en 2001, se pudo haber evitado el 11-S.)
¿Y si en 2003 el público hubiera leído los memorandos «secretos» en los que Dick Cheney presionaba a la CIA para que le diera «hechos» que le permitieran construir su argumentación falsa a favor de la guerra? Si un Wikileaks hubiera revelado en ese tiempo que en verdad no existían armas de destrucción masiva, ¿creen ustedes que se habría lanzado la guerra? ¿O más bien habría habido un clamor para que se arrestara a Cheney?
Apertura, transparencia: ésas son de las pocas armas con que cuenta el pueblo para protegerse de los poderosos y los corruptos. ¿Qué hubiera pasado si en los días posteriores al 4 de agosto de 1964 –luego que el Pentágono fabricó la mentira de que un barco nuestro fue atacado por norvietnamitas en el golfo de Tonkin– un Wikileaks nos hubiera dicho que todo fue un invento? Supongo que tal vez 58 mil de nuestros soldados (y dos millones de vietnamitas) hoy estarían vivos. En cambio, los secretos los mataron.
Para quienes creen que está mal apoyar a Julian Assange por las acusaciones de ataque sexual que lo tienen sujeto a proceso, todo lo que pido es que no sean ingenuos respecto de los ardides de un gobierno cuando decide ir tras su presa. Por favor, nunca crean la «historia oficial». Y, al margen de que Assange sea culpable o inocente (entérense de la extraña naturaleza de las acusaciones), tiene derecho a presentar una fianza y defenderse. Me he unido a los cineastas Ken Loach y John Pilger y a la escritora Jemima Khan para reunir el dinero, y espero que el juez acepte la fianza y lo ponga en libertad este martes.
¿Podría Wikileaks causar algún daño imprevisto a las negociaciones diplomáticas de Washington en todo el mundo? Tal vez. Pero ése es el precio que se paga cuando un gobierno lleva a sus ciudadanos a la guerra con base en una mentira. Su castigo es que alguien encienda las luces de la habitación para ver qué se trae entre manos. No se puede confiar en él. Así pues, ahora todo cable, todo correo que escriba está abierto al escrutinio. Lo sentimos, pero eso quiso. Ahora nadie puede esconderse de la verdad. Nadie puede maquinar la próxima gran mentira si sabe que tal vez sea expuesta.
Y eso es lo mejor que Wikileaks ha hecho. Dios lo bendiga por salvar vidas con sus acciones. Y quien se sume al esfuerzo por apoyar a Wikileaks realiza un verdadero acto de patriotismo. Punto.
Hoy estaré en ausencia al lado de Julian Assange en Londres y pido al juez que le conceda la libertad. Estoy dispuesto a garantizar su retorno al tribunal con el dinero de la fianza que he enviado. No permitiré que esta injusticia quede sin respuesta.
Sinceramente, Michael Moore.
sábado, 8 de enero de 2011
Pronunciamiento de los familiares del caso Parcco Pomatambo
Por: Familiares de Caso Parcco Pomatambo
Frente a la sentencia absolutoria del caso Parcco Pomatambo (Exp. N°09-2006), emitida por la Sala Penal Nacional el 22 de noviembre de 2010, los familiares manifestamos lo siguiente:
1. Esta es la injusticia más grande que se puede cometer en contra de las personas humildes del Perú. Los militares del Ejército Peruano, bajo las órdenes de Carlos Armando Bardales Angulo, capturaron a siete personas en Pomatambo y las llevaron hasta Parcco. Durante toda una noche los llevaron golpeando, descalzos, desnudos. Llegaron a Parcco al amanecer, intervinieron en dos casas en donde había niños y ancianos, los capturaron y allí los asesinaron, descuartizaron y quemaron, a estas doce personas. Los huesitos se los llevaron y fueron tirados en diferentes lugares, como quien dice “para que se los tragara la tierra y luego olvidarlos para siempre”. Estos hechos ocurrieron el 22 y 23 de octubre de 1986.
2. Durante el proceso del juicio oral, los acusados y sus abogados han caído en muchas contradicciones y en su defensa desean descaradamente ser considerados héroes y defensores de la paz y de la democracia y no lo son. Ellos son asesinos y están libres: Carlos Armando Bardales Angulo, Jesús Dante Retamal Guerra (reo ausente), Miguel Marco Antonio Becerra Urbina, Roberto Espinoza Battistini (miembro de la PIP), Agustín Tuya López (reo ausente), Eduardo Estela Araujo.
3. El lunes 22 de noviembre de 2010 la Sala Penal Nacional dictó sentencia absolutoria a los acusados presentes. Esta absolución es “como si de pronto nuevamente, fueron asesinados nuestros seres queridos”, pero esta vez “lo hacen los jueces del Poder Judicial”, en el cual hemos confiado. Es increíble e inaceptable que la misma Sala Penal Nacional, conformada por los jueces Ricardo Broussett (presidente), Clotilde Cavero (directora de debates) y Jimena Cayo, absuelva por tercera vez a Carlos Armando Bardales Angulo, jefe militar de la Base de Cangallo, en donde se elaboró el plan operativo de eliminación denominado “despedida 2”, ejecutado en Parcco y Pomatambo. Es claro y probado que estos crímenes cometidos por las fuerzas del orden responden a una política sistemática y planificada, por lo tanto, no fueron “excesos”, como lo señala la sala penal nacional en su sentencia.
4. La sentencia emitida por la Sala Penal Nacional ha probado que las doce víctimas, nuestros familiares, no tenían ningún vínculo con grupos terroristas, asimismo ninguno de nuestros familiares tenían antecedentes policiales, judiciales y penales, más bien se reconoció que eran autoridades de sus pueblos. También señaló que en ningún momento existió un “enfrentamiento” entre los militares y las víctimas, sino que fueron asesinados cruelmente. Por tal razón, no entendemos por qué ante esta verdad tan clara la sala penal absuelve a los responsable, imponiéndose nuevamente la impunidad, los cual nos indigna profundamente.
5. La sentencia absolutoria refleja el verdadero rostro de Alan García: corrupción en toda su dimensión e impunidad por los crímenes de su primer gobierno y de hoy. Hace poco este gobierno quiso otorgar libertad a los militares violadores de los Derechos Humanos a través del Decreto Legislativo N° 1097, ahora lo hacen a través de los mismos jueces del Poder Judicial. Pero no vamos a rendirnos y nunca nos cansaremos de exigir lo que parece difícil de conseguir en el Perú: Justicia para los más humildes.
6. A pesar de la indiferencia de las autoridades, seguiremos exigiendo justicia, no por venganza ni por odio, sino para que no se vuelvan a repetir estos horrendos crímenes en nuestro país.
7. En memoria y por la dignidad de nuestros familiares seguiremos luchando: Donato Ramírez Rivera (84 años), Hilda Buitrón Gutiérrez (84 años), Reynaldo Ramírez Buitrón, sus hijos Eugenia Ramírez Castillo (12 años) y Mario Ramírez Castillo (8 años), del pueblo de Parcco; Eusebio Najarro Alarcón, Teodoro Castillo García, José Fernández Bellido, Manuel Remón Zea, Timoteo Bautista Bellido, Jacinto Gutiérrez Gómez y Antonio Najarro Soto, del pueblo de Pomatambo.
En representación de los familiares de Parcco Pomatambo,
Yrene Ramírez Buitrón DNI 09812364
Urbana Ramírez Buitrón DNI 08566438
Anastasia Ramírez DNI 25468311
Buitrón Clotilde Najarro Remón DNI 25612722
En otro punto:
Caso El FrontónWOLA rechaza las acusaciones del vicepresidente peruano Giampietri en contra de grupos de Derechos Humanos
Hace un llamado al gobierno peruano a denunciar la acusación infundada e irresponsable de que organizaciones de derechos humanos clave defienden el terrorismo.
El 14 de diciembre de 2010, el vicepresidente peruano Luis Giampietri acusó a varias organizaciones prestigiosas de derechos humanos del país de haber defendido a terroristas y de ser grupos defensores de organizaciones subversivas. Posteriormente, en el desempeño de su función de miembro del Congreso del Perú, el vicepresidente mandó a investigar las fuentes de financiación y los gastos de estas organizaciones.
La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) está sumamente preocupada de que la acusación totalmente falsa del vicepresidente Giampietri represente un nuevo intento de intimidar y silenciar a los defensores de los derechos humanos en el Perú.
“WOLA rechaza de manera rotunda estas acusaciones totalmente infundadas”, dijo John Walsh, coordinador de programa en WOLA. “Todas estas instituciones son organizaciones de derechos humanos respetadas a nivel internacional que han trabajado durante casi tres décadas para documentar y denunciar abusos de derechos humanos – sin importar el autor de los mismos – y promover el estado de derecho en el Perú”.
El vicepresidente hizo su acusación luego de la publicación de un cable del gobierno de Estados Unidos dado a conocer por WikiLeaks que informa sobre una conversación de 2006 en la cual un ex-director de la Dirección Nacional de Inteligencia de Perú (DINI), el jubilado contralmirante Julio Raygada, acusa a los grupos no-gubernamentales de derechos humanos, el Instituto de Defensa Legal (IDL) y Justicia Viva, de hacer propaganda a favor del Sendero Luminoso.
Giampietri usó la acusación de Raygada – una declaración infundada para la cual no se ofreció ninguna clase de pruebas – como pretexto para su última ronda de ataques contra IDL, Justicia Viva y otra organización de derechos humanos, la Asociación Pro-Derechos Humanos (APRODEH). El vicepresidente declaró que estos grupos son “defensores de los terroristas” y “son la fachada de la estrategia terrorista”.
Ésta no es la primera vez en que el vicepresidente Giampietri ha acusado a organizaciones de derechos humanos no-gubernamentales de haber actuado a favor de grupos subversivos. “No parece ser coincidencia que el vicepresidente Giampietri intente intimidar precisamente a las organizaciones que están al frente del esfuerzo por enjuiciar a agentes del estado, incluyendo a oficiales militares y policiales, que cometieron graves abusos de derechos humanos en el contexto del conflicto interno armado (1980-2000)”, dice Jo-Marie Burt, investigadora afiliada a WOLA y docente de la Universidad de George Mason. IDL y APRODEH representan a víctimas de la masacre carcelaria de El Frontón en 1986, un caso en el cual Giampietri, un capitán naval quien fue uno de los dos oficiales a cargo del operativo, ha sido citado como testigo.
“Los ataques del vicepresidente no son únicamente infundados, sino también son profundamente irresponsables, al grado de que pudieran colocar en peligro la seguridad de los defensores de derechos humanos en el Perú”, continuó Burt. “WOLA hace un llamado al gobierno peruano a denunciar de manera expresa y enérgica las recientes acusaciones del vicepresidente, y a salvaguardar la seguridad de los defensores de derechos humanos en el Perú”.
Comunicado de Prensa
17 de diciembre de 2010
Contacto:
Kristel Mucino
Coordinadora de Comunicaciones
kmucino@wola.org
(617) 584-1713
John Walsh
Coordinador de Programa
jwalsh@wola.org
(202) 797-2171
Jo-Marie Burt
Investigadora Afiliada y Docente en la Univ. de George Mason
jmburt@gmu.edu
(703) 946-9714
Frente a la sentencia absolutoria del caso Parcco Pomatambo (Exp. N°09-2006), emitida por la Sala Penal Nacional el 22 de noviembre de 2010, los familiares manifestamos lo siguiente:
1. Esta es la injusticia más grande que se puede cometer en contra de las personas humildes del Perú. Los militares del Ejército Peruano, bajo las órdenes de Carlos Armando Bardales Angulo, capturaron a siete personas en Pomatambo y las llevaron hasta Parcco. Durante toda una noche los llevaron golpeando, descalzos, desnudos. Llegaron a Parcco al amanecer, intervinieron en dos casas en donde había niños y ancianos, los capturaron y allí los asesinaron, descuartizaron y quemaron, a estas doce personas. Los huesitos se los llevaron y fueron tirados en diferentes lugares, como quien dice “para que se los tragara la tierra y luego olvidarlos para siempre”. Estos hechos ocurrieron el 22 y 23 de octubre de 1986.
2. Durante el proceso del juicio oral, los acusados y sus abogados han caído en muchas contradicciones y en su defensa desean descaradamente ser considerados héroes y defensores de la paz y de la democracia y no lo son. Ellos son asesinos y están libres: Carlos Armando Bardales Angulo, Jesús Dante Retamal Guerra (reo ausente), Miguel Marco Antonio Becerra Urbina, Roberto Espinoza Battistini (miembro de la PIP), Agustín Tuya López (reo ausente), Eduardo Estela Araujo.
3. El lunes 22 de noviembre de 2010 la Sala Penal Nacional dictó sentencia absolutoria a los acusados presentes. Esta absolución es “como si de pronto nuevamente, fueron asesinados nuestros seres queridos”, pero esta vez “lo hacen los jueces del Poder Judicial”, en el cual hemos confiado. Es increíble e inaceptable que la misma Sala Penal Nacional, conformada por los jueces Ricardo Broussett (presidente), Clotilde Cavero (directora de debates) y Jimena Cayo, absuelva por tercera vez a Carlos Armando Bardales Angulo, jefe militar de la Base de Cangallo, en donde se elaboró el plan operativo de eliminación denominado “despedida 2”, ejecutado en Parcco y Pomatambo. Es claro y probado que estos crímenes cometidos por las fuerzas del orden responden a una política sistemática y planificada, por lo tanto, no fueron “excesos”, como lo señala la sala penal nacional en su sentencia.
4. La sentencia emitida por la Sala Penal Nacional ha probado que las doce víctimas, nuestros familiares, no tenían ningún vínculo con grupos terroristas, asimismo ninguno de nuestros familiares tenían antecedentes policiales, judiciales y penales, más bien se reconoció que eran autoridades de sus pueblos. También señaló que en ningún momento existió un “enfrentamiento” entre los militares y las víctimas, sino que fueron asesinados cruelmente. Por tal razón, no entendemos por qué ante esta verdad tan clara la sala penal absuelve a los responsable, imponiéndose nuevamente la impunidad, los cual nos indigna profundamente.
5. La sentencia absolutoria refleja el verdadero rostro de Alan García: corrupción en toda su dimensión e impunidad por los crímenes de su primer gobierno y de hoy. Hace poco este gobierno quiso otorgar libertad a los militares violadores de los Derechos Humanos a través del Decreto Legislativo N° 1097, ahora lo hacen a través de los mismos jueces del Poder Judicial. Pero no vamos a rendirnos y nunca nos cansaremos de exigir lo que parece difícil de conseguir en el Perú: Justicia para los más humildes.
6. A pesar de la indiferencia de las autoridades, seguiremos exigiendo justicia, no por venganza ni por odio, sino para que no se vuelvan a repetir estos horrendos crímenes en nuestro país.
7. En memoria y por la dignidad de nuestros familiares seguiremos luchando: Donato Ramírez Rivera (84 años), Hilda Buitrón Gutiérrez (84 años), Reynaldo Ramírez Buitrón, sus hijos Eugenia Ramírez Castillo (12 años) y Mario Ramírez Castillo (8 años), del pueblo de Parcco; Eusebio Najarro Alarcón, Teodoro Castillo García, José Fernández Bellido, Manuel Remón Zea, Timoteo Bautista Bellido, Jacinto Gutiérrez Gómez y Antonio Najarro Soto, del pueblo de Pomatambo.
En representación de los familiares de Parcco Pomatambo,
Yrene Ramírez Buitrón DNI 09812364
Urbana Ramírez Buitrón DNI 08566438
Anastasia Ramírez DNI 25468311
Buitrón Clotilde Najarro Remón DNI 25612722
En otro punto:
Caso El FrontónWOLA rechaza las acusaciones del vicepresidente peruano Giampietri en contra de grupos de Derechos Humanos
Hace un llamado al gobierno peruano a denunciar la acusación infundada e irresponsable de que organizaciones de derechos humanos clave defienden el terrorismo.
El 14 de diciembre de 2010, el vicepresidente peruano Luis Giampietri acusó a varias organizaciones prestigiosas de derechos humanos del país de haber defendido a terroristas y de ser grupos defensores de organizaciones subversivas. Posteriormente, en el desempeño de su función de miembro del Congreso del Perú, el vicepresidente mandó a investigar las fuentes de financiación y los gastos de estas organizaciones.
La Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) está sumamente preocupada de que la acusación totalmente falsa del vicepresidente Giampietri represente un nuevo intento de intimidar y silenciar a los defensores de los derechos humanos en el Perú.
“WOLA rechaza de manera rotunda estas acusaciones totalmente infundadas”, dijo John Walsh, coordinador de programa en WOLA. “Todas estas instituciones son organizaciones de derechos humanos respetadas a nivel internacional que han trabajado durante casi tres décadas para documentar y denunciar abusos de derechos humanos – sin importar el autor de los mismos – y promover el estado de derecho en el Perú”.
El vicepresidente hizo su acusación luego de la publicación de un cable del gobierno de Estados Unidos dado a conocer por WikiLeaks que informa sobre una conversación de 2006 en la cual un ex-director de la Dirección Nacional de Inteligencia de Perú (DINI), el jubilado contralmirante Julio Raygada, acusa a los grupos no-gubernamentales de derechos humanos, el Instituto de Defensa Legal (IDL) y Justicia Viva, de hacer propaganda a favor del Sendero Luminoso.
Giampietri usó la acusación de Raygada – una declaración infundada para la cual no se ofreció ninguna clase de pruebas – como pretexto para su última ronda de ataques contra IDL, Justicia Viva y otra organización de derechos humanos, la Asociación Pro-Derechos Humanos (APRODEH). El vicepresidente declaró que estos grupos son “defensores de los terroristas” y “son la fachada de la estrategia terrorista”.
Ésta no es la primera vez en que el vicepresidente Giampietri ha acusado a organizaciones de derechos humanos no-gubernamentales de haber actuado a favor de grupos subversivos. “No parece ser coincidencia que el vicepresidente Giampietri intente intimidar precisamente a las organizaciones que están al frente del esfuerzo por enjuiciar a agentes del estado, incluyendo a oficiales militares y policiales, que cometieron graves abusos de derechos humanos en el contexto del conflicto interno armado (1980-2000)”, dice Jo-Marie Burt, investigadora afiliada a WOLA y docente de la Universidad de George Mason. IDL y APRODEH representan a víctimas de la masacre carcelaria de El Frontón en 1986, un caso en el cual Giampietri, un capitán naval quien fue uno de los dos oficiales a cargo del operativo, ha sido citado como testigo.
“Los ataques del vicepresidente no son únicamente infundados, sino también son profundamente irresponsables, al grado de que pudieran colocar en peligro la seguridad de los defensores de derechos humanos en el Perú”, continuó Burt. “WOLA hace un llamado al gobierno peruano a denunciar de manera expresa y enérgica las recientes acusaciones del vicepresidente, y a salvaguardar la seguridad de los defensores de derechos humanos en el Perú”.
Comunicado de Prensa
17 de diciembre de 2010
Contacto:
Kristel Mucino
Coordinadora de Comunicaciones
kmucino@wola.org
(617) 584-1713
John Walsh
Coordinador de Programa
jwalsh@wola.org
(202) 797-2171
Jo-Marie Burt
Investigadora Afiliada y Docente en la Univ. de George Mason
jmburt@gmu.edu
(703) 946-9714
Suscribirse a:
Entradas (Atom)